29 sept 2015

EL MISTERIO DE LAS PUERTAS SECRETAS EN LA TUMBA DEL FARAON.


LA FAMOSA TUMBA DEL FARAON  TUTANKAMON GUARDA MAS MISTERIOS POR DEVELAR.

SE HAN DESCUBIERTO EVIDENCIAS QUE ALLI PODRIA ESTAR LA TUMBA PERDIDA DE  LA REINA NEFERTITI.

LAS PEQUEÑAS DIMENSIONES DE LA HABITACION EN QUE FUE HALLADO EL FARAON HAN DESCONCERTADO A LOS INVESTIGADORES.

SEGUN EL INVESTIGADOR NICHOLAS REEVES, LA TUMBA DEL FARAON ES LA CONTINUACION DE LA TUMBA DONDE LA REINA YACE ETERNAMENTE Y QUE AUN PERMANECE OCULTO.





  • Obras del pintor danés Kim Bose
  • serie "The Spirit Collection"

Juana Guaraglia y el arte del Mosaico.
Punta del Este
Uruguay



La obra de Juana Guaraglia, inicialmente enmarcada en el mosaiquismo, se distancia de los usos utilitarios a los que se sometía a la  técnica.   
Sus trabajos alcanzan un  lenguaje  que fusiona el arte pop y el impresionismo  con  tendencia al romántico vintage tanto en abstractos como en escenas  de la naturaleza.    
En una búsqueda ecléctica,  su  mirada nos habla de la belleza de la imperfección y  de la riqueza del tiempo. 
 Vidrios,  pa de calais, azulejos y venecitas se mezclan  revalorizando la potencialidad  de la materia, en la re significación de sus posibilidades,   y en su constante dinámica.
Lo corrosivo se asume  como virtud de la materia, la que reinventada en sus partes, como si se trataran de pequeñas almas nuevamente concebidas en “teselas”,  logra  otra unidad  de vida,  de  estímulo, de belleza y  de crisis.

18 ene 2011

El conde de Montecristo (Le comte de Monte-Cristo) es una novela de aventuras clásica de Alejandro Dumas (padre) y de Auguste Maquet.
Éste último no figuró en los títulos de la obra ya que Alexandre Dumas pagó una elevada suma de dinero para que así fuera.
Maquet era un colaborador muy activo en las novelas de Dumas, llegando a escribir obras enteras, reescribiéndolas Dumas después. Se suele considerar como el mejor trabajo de Dumas, y a menudo se incluye en las listas de las mejores novelas de todos los tiempos. El libro se terminó de escribir en 1844, y fue publicado en una serie de 18 partes durante los dos años siguientes.
La historia tiene lugar en Francia, Italia y varias islas del Mediterráneo ,durante los hechos históricos de 1814-1838 (Los Cien Días del gobierno de Napoleòn I ,el reinado de Luis XVIII de Francia, de Carlos X de Francia y el reinado de Luis Felipe I de Francia). Trata sobre todo los temas de la justicia, la venganza, la piedad y el perdón y está contada en el estilo de una historia de aventuras.


Dumas obtuvo la idea principal de una historia real que encontró en las memorias de un hombre llamado Jacques Peuchet. 
Peuchet contaba la historia de un zapatero llamado François Picaud que vivía en París en 1807. Picaud se comprometió con una mujer rica, pero cuatro amigos celosos le acusaron falsamente de ser un espía de Inglaterra. Fue encarcelado durante siete años. 
Durante su encarcelamiento, un compañero de prisión moribundo le legó un tesoro escondido en Milán. 
Cuando Picaud fue liberado en 1814, tomó posesión del tesoro, volvió bajo otro nombre a París y dedicó diez años a trazar su exitosa venganza contra sus antiguos amigos

9 ene 2011

Arnol Böcklin

Die Toteninsel [La isla de los muertos] es sin lugar a dudas el más célebre cuadro del inigualable pintor simbolista suizo Arnold Böcklin (1827-1901), cuya obra, que se destaca por su sombría belleza y pagano misterio, trasciende a través de gemas como El bosque sagrado, Idilio, Ruinas junto al mar, El silencio del bosque, Prometeo y La plaga. La primer versión de La isla de los muertos fue pintada por el artista en 1880, dejando ya entrever en sus aún toscos e inseguros contornos todo el tétrico aire de silencio, soledad y fúnebre desesperación que dieron universal fama al influyente cuadro, inspirado en parte por el Cementerio de los Ingleses, situado en Florencia, Italia, donde el pintor tenía su estudio, y en el cual una de sus pequeñas hijas había sido enterrada

2 dic 2010

Pablo Picasso......el genio avàro......serà superado por sus hijos?????

El 14 de enero de este año, Claude Picasso, hijo del pintor y administrador de la herencia del artista, recibió una sorprendente carta en su oficina de París. Un tal Pierre Le Guennec le pedía un certificado de autenticidad para 26 obras inéditas de Picasso y acompañaba la solicitud con unas fotos de no muy buena calidad.
El 30 de abril, el hijo del pintor recibió otra remesa de malas fotografías y otro texto asegurando que se trataba también de obras de Picasso. Nuevamente, Le Guennec que vive en una pequeña casa de un pueblo de la Costa Azul llamado Mouans-Sastoux, le reclamaba el certificado de autenticidad de las piezas.
Según publicó el lunes en exclusiva el diario Libération, Claude Picasso, intrigado por la revelación, se puso en contacto con Pierre Le Guennec y le pidió una cita aduciendo que le era imposible calibrar el origen de los cuadros -y su valor- si no los veía personalmente.
El 9 de septiembre, Pierre Le Guennec y su mujer se presentaron en París cargando una maleta. De ella, para sorpresa del hijo del artista y de varios colaboradores expertos, surgieron, entre otras maravillas, cuadernos llenos de dibujos, litografías, deliciosos retratos a tinta de la primera mujer de Picasso, Olga Khokholova, collages cubistas que por sí solos valen 40 millones de euros, acuarelas del período azul, bocetos de manos, caricaturas, estudios para Las Tres Gracias, dibujos y paisajes. Todo llevado a cabo por Picasso entre 1900 y 1932, uno de los períodos más productivos del artista.
Tras examinar el cargamento de la maleta durante tres horas, los expertos concluyeron que nadie en este mundo podría haber imitado tan perfectamente tantas técnicas diferentes y que se encontraban ante una inesperada montaña de Picassos tan auténticos como desconocidos.
Preguntaron a Le Guennec: ¿Cómo es que todo esto obra en su poder? Él respondió que en los últimos tres años de vida del artista, él se ocupó de las instalaciones eléctricas de sus tres residencias, y de colocar, entre otras cosas, varias alarmas antirrobo. Y explicó que las obras que contenía la maleta procedían de un regalo que le hizo el artista poco antes de morir.
OTRA VERSIÓN. A la policía que investiga el asunto Le Guennec le dio otra versión, siempre según la publicación de Libération, asegurando que quien en realidad se las regaló fue la última esposa de Picasso, Jaqueline de Vallaurais, fallecida en octubre de 1986.
Tras reunirse, los seis herederos del pintor decidieron denunciar al electricista. A juicio de ellos, es imposible que el artista, obsesionado por conservar todo, regalara esa cantidad de obras, ninguna datada ni dedicada e incluso, algunas sin terminar.
Claude Picasso, hijo de la relación que el pintor mantuvo con Francoise Gilot, explicó a Libération: "Él guardaba todo, los billetes de metro, las entradas de una obra de teatro o de una corrida de toros. Incluso las cuerdas que envolvían el correo que le traían cada día. Él pensaba que todo podía servir. Casi 200.000 objetos suyos se han conservado e inventariado. Y dar así, un regalo así, no se tiene en pie, francamente. Todo eso era parte de su vida. Él era generoso. Pero también databa y dedicaba siempre sus regalos. Y Jaqueline pudo regalar una postal o un libro pero todo eso está fuera de lugar".
Por lo pronto, la policía francesa se ha incautado del tesoro que entregó Pierre Le Guennec.
Las obras se guardan en la caja fuerte de las dependencias de la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales, en Nanterre, en los suburbios de París. Ahí permanecerán hasta que un juez decida a quién pertenecen.
Rees, la abogada del electricista, agrega el tercer interrogante de la historia: "¿Por qué, si todo era robado, se iba a meter él solo en la boca del lobo después de 40 años?" EL PAÍS DE MADRID

9 nov 2010

Salen de los baùles y vuelven a recorrer el mundo como en los siglos XV y XVI !!!

LA HISTORIA DEL TAPIZ.

Coleccionar tapices en la Europa Renacentista era un símbolo de buen gusto, de prestigio social  y de riqueza. Todos los soberanos y aristócratas los encargaban y los atesoraban.
El tapiz era un objeto de lujo sólo al alcance unos pocos. Se confeccionaban con hilos de seda, lana, plata y oro, materiales muy costosos y exclusivos que procedían de distintas partes del mundo. También su proceso de fabricación  era oneroso, ya que precisaba de expertos artesanos liceros y cartones o modelos hechos por pintores famosos. Los talleres más prestigiosos eran los de Flandes (Bruselas, Oudenaarde, Malinas, Brujas o Tournai), para los que trabajaban afamados pintores flamencos (Bernard Van Orley, Jan Vermeyen y Pieter Coecke van Aelst) e italianos (Julio Romano). Dado el tamaño de las obras, que a veces podían medir más de 5 metros de altura, sólo era posible exhibirlos en lugares y ocasiones especiales. La calidad artística una vez restaurados y limpiados deslumbra.
La historiografía del arte desde el siglo XVIII nos ha condicionado sobre el concepto que tenemos sobre los tapices, desde entonces se relegó a estas artes suntuarias a una categoría secundaria por detrás de las artes figurativas "mayores", escultura y pintura. Sin embargo, hoy descubrimos que su relevancia fue mayor en los siglos XV y XVI de lo que podíamos pensar. Por un lado, sus tamaños permitían al príncipe de la Edad Moderna desarrollar programas iconográficos complejos con la  magnificencia que requería. Por otro, su fácil  transportabilidad les hacía los iconos más útiles de trasladar allí donde marcharan las cortes itinerantes de la época. Carlos I de España y V de Alemania, uno de los hombres más viajeros de su tiempo,  hizo buen uso de ellos y encargó notables piezas. La nobleza también encargó numerosos  tapices para decorar palacios e iglesias.
Los temas que se representaban podían ser religiosos, históricos, mitológicos y alegóricos. Si el encargo provenía de un monarca el mensaje siempre tenía un doble sentido político, contribuyendo a formar una imagen dinástica, del estado o del soberano. Así los ciclos de Alejandro Magno representaban al forjador de un extensísimo imperio de la Antigüedad al igual que lo hizo Carlos V.
Detalle de la batalla de Zama. Ciclo de la Conquista de Cartago por Escipión el Africano.
 
Willem de Pannemaker , un maestro del tapiz en los SXV y XVI.
 
Willem de Pannemaker, tapicero y proveedor de las cortes reales del Renacimiento flamenco, activo desde 1535 hasta 1581 y miembro de la más célebre familia de tejedores asentada en Bruselas, fue el gran tapicero del Renacimiento flamenco. Trabajó para la nobleza y las principales casas reales europeas del siglo XVI y surtió de obras maestras a la corte de Carlos I de España (Carlos V de Alemania) y de su hijo Felipe II.
 
 
1 286x300 Los amores de Mercurio y Herse en el Museo del PradoEl taller de los Pannemaker fue uno de los más prestigiosos de Flandes. Esta familia trabajó desde Bruselas para los papas y las casas reales europeas durante todo el siglo XVI, siendo sus principales mecenas los Habsburgo. Era apreciado por la fidelidad  con la que el paño se adaptaba al dibujo y por la exquisitez del color y de sus brillos. La calidad final de su labor era superior, por lo que dominaron el mercado europeo hasta la década de 1570, cuando entró en competencia con los Gobelinos franceses

De nuestros miedos nacen nuestros corajes y en nuestras dudas viven nuestras certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y ...